Conocí al Abuelo Umberto en Francia hace más de un año.
La primera vez que nos encontramos, el Abuelo me habló de la filosofía del camino Tolteca Maya. Sus palabras tocaron mi corazón porque percibí una sabiduría muy ancestral, una experiencia del camino recorrido y una verdad que resonó fuertemente en mi ser.
Desde entonces, caminé con él y todo cambió en mi vida.
El cuidado que me da Umberto y su forma de guiar, me permite sentirme cada vez más conectada a mi naturaleza profunda, y expresar quien soy.
Me siento más libre y más en sintonía con la vida en lo que es sagrado, atemporal y hermoso. Este cuidado también me permite tener el coraje de enfrentar mis a sombras y sentirme la actriz principal de mi vida.
Este trabajo suele integrar más conocimientos y nos enseña, a sentirnos responsables de nuestras acciones, elecciones, pensamientos y palabras. Entregando un sentido a nuestras vidas y quehahaceres.
El Abuelo Umberto por su camino viajó, y su corazón testifica en cada momento el arte de vivir. Lo que para mí, le permite dar lo mejor de si mismo cuando sana.
Con toda mi confianza, agradezco al Abuelo Umberto y a todos los que trabajan de esta manera sagrada.